ChatGPT Sites permite crear, alojar, editar y compartir sitios web desde ChatGPT. La parte poderosa no es escribir un prompt mágico una sola vez: es poder conversar sobre el negocio, revisar lo que se generó y pedir cambios concretos hasta tener una base publicable.

Qué debes preparar antes de pedir la web

Mientras más claro sea el punto de partida, menos genérico será el resultado. No necesitas tener un documento enorme, pero sí algunas decisiones básicas.

  • Qué hace tu negocio y en qué ciudad o zona trabaja.
  • A quién quieres atraer y qué acción debe realizar en la web.
  • Servicios, preguntas frecuentes y datos de contacto.
  • Colores, logo, referencias visuales y tono de la marca.
  • Páginas necesarias: por ejemplo, Inicio, Servicios, Portafolio, Blog y Contacto.

Un prompt inicial que sí da dirección

Puedes empezar con algo como: “Crea una web multipágina para un pequeño negocio de servicios en Panamá. Necesito Inicio, Servicios, Portafolio y Contacto. El objetivo es recibir consultas por WhatsApp. Usa un estilo cercano, claro y profesional, adapta todo a móvil y prepara títulos y descripciones para SEO local”.

Después viene la parte importante: revisar. Pide ajustes específicos como cambiar el orden del menú, reducir un texto, corregir una imagen, aclarar un servicio o añadir una nueva página. La conversación funciona como un proceso de diseño, no como una lotería de prompts.

Lo que debes revisar antes de publicar

OpenAI recomienda revisar el contenido, las imágenes, enlaces, formularios, archivos y comportamiento del sitio antes de compartirlo. También debes confirmar que no haya información confidencial y probar la experiencia como la verá un visitante.

  • Que todos los botones y enlaces funcionen.
  • Que la web se lea bien en celular.
  • Que cada página tenga un objetivo y un título claro.
  • Que el dominio, la analítica y Search Console estén conectados cuando corresponda.
  • Que sepas qué necesita mantenimiento y qué puede evolucionar más adelante.

¿La IA reemplaza a quien diseña la web?

Reduce mucho trabajo técnico, pero todavía hace falta criterio. La herramienta puede construir; alguien debe decidir qué decir, qué quitar, cómo ordenar la experiencia y si el resultado representa de verdad al negocio. Ahí es donde una web deja de ser “algo bonito” y comienza a funcionar.

Fuentes oficiales